Cómo instalarlo, limpiarlo y qué hacer si suena una alarma, en español y sin rodeos. Si algo no se resuelve aquí, un asesor te atiende por WhatsApp.
Humedece el oxígeno para que no reseque nariz y garganta. Úsalo como te indique tu médico.
Si se rompió o ya no cierra, tenemos vasos de repuesto para cada equipo.
El filtro de entrada detiene el polvo antes de que entre al equipo. Uno sucio hace que el equipo se caliente, haga más ruido y baje la pureza.
Lo que más nos preguntan, y qué revisar antes de llamar.
Revisa que el contacto sirva (conecta otro aparato), que el interruptor del equipo esté en encendido y que esté conectado directo a la pared, no a una extensión o multicontacto. Si aun así no prende, escríbenos con una foto del equipo.
Es la alarma de falta de corriente y es normal: avisa que el equipo dejó de producir oxígeno. Vuelve a conectarlo o cambia al respaldo (tanque o portátil) mientras regresa la luz.
Al encender, el equipo tarda unos minutos en llegar a su pureza; espera antes de preocuparte. Si sigue: lava el filtro de entrada, sepáralo de paredes y cortinas, ventila el cuarto y revisa que no esté en un flujo más alto del que te indicaron (a más litros, menos pureza).
Revisa que el flujo no esté en cero, que la manguera no esté doblada o aplastada y que el vaso humidificador esté bien cerrado (si queda flojo, el oxígeno se escapa por ahí). Prueba sencilla: mete la punta de la cánula en un vaso con agua; si salen burbujas, el oxígeno sí está saliendo.
Casi siempre es la manguera doblada o tapada, el vaso mal cerrado o una manguera demasiado larga. Endereza y revisa las conexiones de punta a punta.
El vaso está llenado arriba de la marca máxima, o se juntó humedad en la manguera. Vacía la manguera, llena el vaso solo hasta la marca y usa la manguera con trampa de agua si tu equipo la trae.
Casi siempre es falta de ventilación o el filtro de entrada sucio. Apágalo, déjalo enfriar, lava el filtro y colócalo separado de paredes. Si el ruido sigue, escríbenos.
Apágalo y desconéctalo de inmediato y no lo vuelvas a usar. Cambia al respaldo y escríbenos.
Primero lo urgente: si hay dificultad para respirar, labios azulados o confusión, ve a urgencias. Si no: confirma que el flujo sea el que indicó tu médico, que las puntas de la cánula estén dentro de la nariz (y que respires por la nariz, sobre todo con el portátil de pulso) y que no haya fugas en el vaso o la manguera. Si todo está bien y no sube, consulta a tu médico: puede que necesites otro flujo u otro tipo de equipo.
¿No sabes cuál es el tuyo? Mándanos una foto del equipo por WhatsApp y te decimos.









Si tu equipo presenta una falla, escríbenos por WhatsApp con tu número de pedido, una foto del equipo y un video corto de lo que pasa: así lo diagnosticamos más rápido. Revisa también nuestra política de garantías y devoluciones.